Acerca del proyecto

Acerca del proyecto

Entender al cliente es un imperativo estratégico para los hoteles de hoy y del mañana

Nos encontramos en una era de cambios impredecibles. Las marcas que no se reconozcan o sean incapaces de responder ante estas transformaciones se enfrentan al gran riesgo de perder su competitividad de manera permanente.

El cambio requiere de soluciones atrevidas e iniciativas innovadoras. Se hace necesario para los hoteleros pensar de manera diferente. No es suficiente con pensar cómo mejorar un servicio o cómo operar de manera más eficiente. Se requiere una reflexión fundamental para entender cómo los servicios se corresponden con el huésped del presente y del futuro, sus expectativas, motivaciones y claves como cliente y parte fundamental del ecosistema hotelero.

INTERPELA tiene la determinación de ponerse por delante del citado cambio para poder tomar la delantera y facilitar a nuestros clientes y huéspedes una mejor adecuación a las nuevas realidades que redunde en un mejor posicionamiento competitivo para las empresas vascas de este sector económico.

Desde una perspectiva de negocio, este nuevo planteamiento exige pensar en la transformación no sólo desde la perspectiva profesional hotelera, sino como si fuéramos auténticos huéspedes. Por ello, debemos empezar a salir de las formas de hacer tradicionales, cambiar la aproximación de ventas, organización, gestión, marketing, y sobre todo de cómo nos comunicamos con los huéspedes.

A través de INTERPELA queremos entender el futuro para poder darle un sentido. Un futuro que no estará determinado ni definido por las conductas del pasado, ni los hábitos preferentes del pasado, sino un futuro que se definirá por qué y cómo quieren los huéspedes del mañana y qué somos capaces de ofrecerles.

Uno de los grandes peligros es caer en el pensamiento tradicional de pensar en nuestros huéspedes de manera fragmentada como si fueran parte de un segmento determinado.

Las nuevas tendencias apuntan a que las personas y los huéspedes no se reconocen en estos grupos predeterminados. Cada huésped comporta una individualidad de preferencias, demanda y expectativas. El reto del hotelero es comprenderlas y actuar en consecuencia, dando lugar y potenciando el fenómeno de la "personalización inherente" del sector).